Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información Aceptar

Diseño pensando en niños

30-06-2018
Todo proceso de diseño requiere de una etapa previa en la que se identifican las necesidades y deseos del cliente para desarrollar el proyecto de la forma más adecuada y satisfactoria posible para él. Sin embargo, esto no siempre es una tarea sencilla, pues en ocasiones el cliente no sabe o no puede expresarlo de la forma en la que podríamos esperar. Esto es lo que sucede con cierta frecuencia cuando se desarrolla un proyecto para niños, en particular los más pequeños.
Como he comentado en ocasiones anteriores, considero que todo proceso de diseño requiere de una etapa previa en la que se identifican las necesidades y deseos del cliente para desarrollar el proyecto de la forma más adecuada y satisfactoria posible para él. Sin embargo, esto no siempre es una tarea sencilla, pues en ocasiones el cliente no sabe o no puede expresarlo de la forma en la que podríamos esperar. Esto es lo que sucede con cierta frecuencia cuando se desarrolla un proyecto para niños, en particular los más pequeños.

Como arquitecto, todo lo relacionado con el diseño para niños ha sido siempre un tema que ha despertado mi interés. Ahora que soy padre esta curiosidad no ha hecho más que crecer. Tras investigar un poco al respecto, creo que la posible solución para comprender mejor las necesidades y deseos de los más pequeños llega a través de la empatía, la sensibilidad y, naturalmente, a través de una mejor comprensión del desarrollo infantil. Es importante observar a los niños e intentar comprender el mundo a través de su punto de vista, olvidando por un momento nuestra propia concepción de las cosas. Por ejemplo, se dice en ocasiones que un niño de 2 años que constantemente cambia de juego o actividad que tiene problemas de atención. En realidad, podríamos interpretar esta misma situación pensando que el niño presta atención a todo lo que le rodea. De hecho, los más pequeños son extremadamente receptivos a su entorno, a los estímulos que se les ofrecen.

Habitualmente los padres tenemos claro que queremos que nuestros hijos sean felices y crezcan con buenos estímulos que favorezcan el desarrollo de sus capacidades cognitivas y emocionales. ¿Cómo puede ayudarnos un diseño pensado para niños a conseguirlo? Tras leer a aquellos han estudiado y observado el desarrollo infantil, como pueden ser Montessori o Waldorf entre otros, os propongo 3 conceptos sencillos que ilustran cómo un diseño sensible hacia el niño puede lograr grandes resultados.

1. Accesibilidad

Si queremos que nuestro hijo gane en autonomía, es imprescindible que se lo pongamos fácil. Si siempre nos necesita para coger un juguete, o una prenda de ropa, será más difícil para él poder llevar a cabo esas pequeñas decisiones. En cambio, una habitación cuyos muebles permitan un acceso fácil y seguro a los juguetes, la ropa o la cama facilitará que nuestro hijo se desenvuelva entre sus cosas con mayor seguridad y autonomía. A su vez, esto favorecerá su capacidad para tomar decisiones, le permitirá pedir ayuda sólo cuando la necesite y podrá experimentar con mayor libertad. No debemos tener miedo de que nuestros hijos quieran hacer las cosas por sí mismos. De hecho, todos los que hemos sido padres hemos vivido aquel momento en que nuestro hijo ha decidido ponerse él sólo los calcetines o los zapatos 5 minutos antes de salir de casa. Para él es todo un reto, un reto muy necesario para su desarrollo. Si dejamos los calcetines a su alcance podrá ir practicando y sus habilidades mejoraran de forma mucho más natural.

2. Flexibilidad

Los niños, a menudo, no necesitan muchas de las cosas que se han inventado para ellos. De hecho, suelen jugar más con la caja del regalo o con el papel que la envuelve que con el juguete en sí mismo. Esto demuestra que su creatividad no tiene límites, no se los pongamos. Al idear una habitación para niños me gusta proponer un mobiliario extremadamente flexible, con el que puedan también jugar y experimentar. Esto se consigue con muebles auxiliares, no muy altos, ligeros y versátiles. Un ejemplo son las cajas apilables, de colores y texturas distintas, para guardar los juguetes. Es importante además que la habitación pueda crecer con el niño, con muebles que puedan adaptarse a las distintas etapas de su desarrollo.

3. Orden

A los padres nos preocupa mucho el orden, es una realidad. ¿Debemos intentar que nuestros hijos sean ordenados? En mi opinión la respuesta es sencillamente que sí. El orden, puede tener resultados muy favorables para nuestros hijos. Por una parte, les permite ejercitar la memoria, por otra, les aporta responsabilidad y les genera un entorno en el que se sienten seguros. De hecho, los niños no suelen poner muchas dificultades para ordenar si ese orden se incorpora a su rutina como un juego más o como una responsabilidad que se les da. Así, al pensar en una habitación será importante cuidar la forma en que se organiza el almacenaje de la ropa o los juguetes. Son más aconsejables los cajones o cajas de tamaño pequeño o mediano, que ellos mismos puedan manejar. Un gran cajón de sastre para los juguetes será más difícil que les transmita orden, mientras que si clasificamos cada juego en su caja o cajón podrán reconocer con mayor facilidad dónde encontrar cada cosa, y también dónde volverla a guardar.

Os dejo una canción que a nosotros nos ha funcionado muy bien con nuestra hija y que nos permite seguir jugando con ella en el momento de ordenar.
A guardar a guardar cada cosa en su lugar

Naturalmente, no es necesario que toda la habitación esté constituida así, pero sí que puede ser beneficioso que reservemos algunos espacios para que ellos puedan moverse con libertad. Tampoco es necesario que todos los espacios cumplan con estos 3 principios. Hay que considerar además la seguridad y las capacidades del niño en cada una de sus etapas. Mi propuesta para vosotros es diseñar una habitación para vuestros hijos que se adapte a vuestras preferencias estéticas y funcionales, a vuestras necesidades de espacio y que favorezca además su desarrollo.

Como siempre, espero vuestros comentarios en Facebook!

Si tenéis alguna duda o queréis que hable de algún tema en máss profundidad no dudéis en preguntarme!!

Otras noticias

  • La arquitectura y la adaptación climática al entorno: los edificios bioclimáticos
    22 Feb

    La arquitectura y la adaptación climática al entorno: los edificios bioclimáticos

    Gracias a la arquitectura y el control del entorno la humanidad se ha adaptado a todos los climas, incluso a los más duros. Los edificios cuya forma se ha desarrollado como respuesta a los factores climáticos locales y que aprovechan los recursos naturales como el sol, el viento, el agua, la vegetación y los materiales naturales para crear las condiciones de confort son denominados bioclimáticos. Un claro ejemplo es siempre la arquitectura vernácula.

  • Sistemas solares pasivos para climatización. Parte 2: Tipos de sistemas y principios de funcionamiento.
    23 Ene

    Sistemas solares pasivos para climatización. Parte 2: Tipos de sistemas y principios de funcionamiento.

    Entre los sistemas de climatización solar pasivos existen tres categorías básicas de soluciones: sistemas de ganancia solar directa, semi-directa y indirecta. En el caso del sistema de ganancia solar directa, la energía radiante solar entra al espacio interior, que se quiere acondicionar, instantáneamente a través de una superficie transparente. En los casos de sistema de ganancia indirecta, la radiación solar visible no alcanza el espacio interior del edificio. La energía es absorbida y transferida por conducción o irradiada y transferida por convección.
  • Sistemas solares pasivos para climatización. Parte 1: ¿Qué son y cómo funcionan?
    08 Ene

    Sistemas solares pasivos para climatización. Parte 1: ¿Qué son y cómo funcionan?

    Los sistemas solares pasivos aprovechan los elementos constitutivos del edificio como ventanas, paredes o suelos para obtener energía solar pasiva y utilizarla para calentar el edificio. El objetivo general de estas estrategias de diseño es aprovechar las condiciones climáticas y el sol para minimizar el uso de los sistemas activos de climatización y, de este modo, reducir el consumo de energía.