Utilizamos cookies propias y de terceros para ofrecer nuestros servicios y recoger datos estadísticos. Continuar navegando implica su aceptación. Más información Aceptar
¿HABLAMOS DEL HOGAR DE TUS SUEÑOS? ¡Empieza tu proyecto!

Por qué la distribución tradicional de habitaciones es obsoleta

10-10-2019
Tenemos una idea muy definida de cómo deben ser las divisiones de un hogar y de los elementos que incluyen cada una de las habitaciones. ¿Pero qué lógica siguen estas leyes? Os invito a sustituir el diseño tradicional por la arquitectura de uso.

Cuando pensamos en las divisiones de un hogar, normalmente hablamos en términos como habitaciones, baño, cocina o salón. Además, tenemos una idea muy definida de los elementos de incluyen cada uno de estos espacios: sofá, mesa y televisión en el comedor, o bañera, inodoro y lavabo en el baño.

Sin embargo, pocas veces nos paramos a pensar en la lógica que sostiene estas leyes. Y sobre todo obviamos qué sentido tienen estos parámetros en nuestras actividades diarias.

Para deconstruir esa barrera antes de diseñar, siempre me pregunto a qué estará destinado cada uno de los espacios. Conociendo el uso que tendrán, me aseguro de conseguir un tipo de diseño muy fluido a nivel material.

Por ejemplo, si me dispongo a conceptualizar la vivienda de una familia numerosa que tiene el hábito de hacer vida en el salón y de recibir invitados de forma frecuente, puedo proponer un amplio salón con una gran mesa para las comidas con invitados, un sofá que quede parcialmente separado por una chimenea y un tercer espacio con butacas para ver la televisión. ¿Qué sentido tendría, por ejemplo, poner la televisión delante del sofá si la familia quiere sentarse a leer con menos ruido?

En este proceso también doy un trato especial a la privacidad. Con el objetivo de reducir el impacto visual de puertas y paredes para conseguir un aspecto más abierto, saco a la luz los elementos que no suponen un momento íntimo.

Por ejemplo, cuando diseño un baño y me planteo qué elementos tiene que contener, me doy cuenta de que el inodoro es algo privado, por lo que tiene que ubicarse dentro del baño pero con privacidad. En el caso de la ducha, también tiene que estar dentro, porque de otro modo podría dar problemas constructivos con el contacto del agua con el parquet. Si hablamos de una suite o estudio y queremos ubicar los lavabos, podemos desplazarlas fuera del baño, ya que no necesitan este espacio de intimidad.

En definitiva, la creatividad es a la arquitectura lo que la lógica a la distribución. Y es que definir el diseño de tu casa según tus actividades y el uso de cada elemento te ayudará a crear espacios mucho más coherentes y atractivos.

La próxima vez que pienses en los detalles de tu futura casa, te invito a hacerte la siguiente pregunta: ¿Cómo se va a amoldar mi nuevo hogar a lo que define mi día a día?

Otras noticias de arquitectura