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Viaje por el País Cátaro

15-09-2017
Crónicas de nuestro viaje familiar por Carcassonne y el País Cátaro.
La verdad es que cuando nos planteamos con mi mujer dónde ir este verano no nos costó mucho decidirnos por Carcassonne y sus alrededores. Era un destino que teníamos pendiente desde hace tiempo, pero además considerando que íbamos con la peque y que Cristina está embarazada tenía que ser un viaje relativamente cómodo para los desplazamientos. Tengo que confesaros que superó nuestras expectativas.

Empezaré por contaros un poco sobre la propia Carcassonne (foto 1/11 a 3/11), ciudad donde encontramos dos monumentos que forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO: el Canal du Midi, desde 1996, y la Ciudad Medieval desde 1997. Carcassonne es una ciudad relativamente pequeña, con plazas que desprenden un aire entre decadente y romántico, tan común en las plazas de nuestro país vecino del norte. Está dominada por la Cité de Carcassonne o ciudad medieval, su monumento más emblemático y visita obligatoria para todos los que pasan por allí. Para describiros la Cité sólo os diré que es un espectacular reflejo histórico de pueblos que han desaparecido ya pero cuya huella nos llega a través de la belleza romántica de sus construcciones. De hecho, una de las características clave de este complejo histórico es la superposición de las contrucciones de los distintos pueblos que un día habitaron Carcassonne, también llamada la ciudad impenetrable. Estas distintas formas y materiales de construcción nos cuentan cómo fueron sus habitantes, cómo vivían, como se atacaban o cómo se defendían de sus agresores.  Sin embargo, lo que resulta realmente curioso de la ciudad es que no todo lo que vemos actualmente es un reflejo fiel de la vida que tuvo hace varios siglos. Cuando el arquitecto Violet-Le-Duc dirigió los trabajos de restauración de la Cité en el siglo XIX lo hizo con un propósito estético y no puramente histórico. Por ello, los trabajos que se llevaron a cabo en Carcassonne estuvieron rodeados de polémica respecto a la  fidelidad histórica de las obras. El arquitecto quiso impregnar Carcassonne con su propia visión estética del estilo gótico francés y, para ello, empleó materiales y formas que no eran propios de la región ni de su pasado histórico. A mi parecer, esta anécdota histórico-arquitectónica presenta un dilema aún no resuelto: al restaurar un monumento debemos reconstruir fielmente la antigua construcción, o es aceptable que le aportemos nuestra propia visión de lo que fue o debería haber sido?

Respecto al Canal du Midi (foto 4/11), definitivamente merece mención aparte. La construcción de este canal artificial duró más de quince años y, aunque fue construido con objetivos económicos, nos ha dejado hoy en día un fantástico ejemplo de comunión entre naturaleza, civilización y arquitectura. Una de sus características más llamativas, además de las conocidas esclusas, son sus orillas que se sustentan en las raíces de los numerosos plataneros que bordean el canal. Así, impresionantes raíces se hunden en el canal y ejercen como verdaderos  mecanismos de contención de tierras sin interferir con la circulación del canal. Hay  imágenes que dicen más que mil palabras, así que os dejo algunas de las fotos que hicimos en nuestro paseo en barco por el canal.

En nuestro viaje aprovechamos también para hacer pequeñas excursiones a algunos de los pequeños pueblos de los alrededores y conocer así la región en su conjunto. Recorrimos carreteras prácticamente desiertas, fáciles para la circulación y que en menos de 1h nos llevaban a fantásticos lugares donde pasar el día. Así, visitamos Minerve (foto 5/11), un pueblo maravilloso que parece haberse quedado en la Edad Media y que os recomiendo visitar si alguna vez os adentráis en el país Cátaro. Sus casas colgantes sobre las rocas y su precioso puente de entrada convierten este pueblo en uno de los más bellos de Francia.

Aprovechamos también para visitar los famosos Châteaux de Lastours (fotos 6/11 i 7/11). Dadas nuestras circunstancias familiares nos abstuvimos de hacer la excursión a pie hasta las cuatro torres. En cambio, pudimos disfrutar de la feria medieval que se celebraba en el mirador, así como de las increíbles vistas sobre las cuatro torres.

Finalmente, os recomiendo que hagáis también una excursión al pueblo de Lagrasse (fotos 8/11 a 11/11). Sus habitantes, así como numerosos turistas, se reúnen a sus pies para darse un refrescante baño en el río y admirar la fantástica Abadía de Lagrasse, perfectamente conservada.

Bueno, esto es todo por hoy! Espero haberos animado a visitar esta fantástica región del Sur de Francia y, como siempre, podéis dejar vuestros comentarios en Facebook! Hasta la semana que viene!

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