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Alternativas a la vivienda tradicional

07-07-2017
Hoy os voy a hablar de una alternativa cada vez más extendida para encontrar la casa de vuestros sueños.
Es una realidad  que Barcelona, entre muchas otras ciudades, está entrando de lleno en el mercado global y esto está afectando al precio de la vivienda. Acceder a una vivienda parece cada vez más difícil, sobre todo para los particulares, y esto es un tema que genera mucha frustración y preocupación. Como os comentaba, este mismo fenómeno ha sucedido antes en ciudades como Nueva York, Berlín o Londres, con más o menos fuerza, y una de las primeras reacciones a nivel arquitectónico fue la aparición del ya muy extendido concepto de Loft.

Tradicionalmente, un loft era una fábrica o almacén que se utilizaba como vivienda. En sus orígenes, esto sucedía de forma clandestina en condiciones no siempre adecuadas o seguras. Posteriormente, gracias a cuidados procesos de reforma y rehabilitación, estos espacios se adecuaron como vivienda llegando a ser iconos de vanguardismo y alto standing.

Al transformar un local en vivienda los proyectos de reforma que pueden resultar de estos espacios pueden ser sencillamente espectaculares. Estoy seguro de que todos habéis visto fotos de antiguos almacenes reconvertidos en vivienda. Tenéis un ejemplo de ello en uno de los proyectos de nuestra web, pero hay muchos más ejemplos como podéis ver en las imágenes. Como arquitecto, naturalmente, son proyectos que me emocionan especialmente, pues puedo poner toda mi capacidad creativa a disposición del cliente, logrando proyectos sorprendentes, espaciosos y llenos de posibilidades. Los clientes, habitualmente, también participan muy activamente en el diseño, lo que es muy enriquecedor e interesante para todos. 

En Barcelona no es legal vivir en un local o una fábrica, pues no se puede pedir la cédula de habitabilidad o empadronarse. Además, es frecuente que estos locales no dispongan de todos los servicios de suministros (agua, gas, electricidad, etc). Por todo ello  su precio suele ser menor que el de una vivienda, pese a ser espacios que pueden ser mucho mayores.

Sin embargo, existe una forma de legalizar un almacén, un local o una fábrica como vivienda a través de lo que se denomina un cambio de uso. Naturalmente, no es un trámite sencillo y es imprescindible hacer un estudio detallado de cada local antes de realizar cualquier transacción sobre él. Es necesario que el espacio que nos interesa cumpla con ciertas características legales como por ejemplo que no se sobrepase el número de viviendas máximo permitido para la finca (conocido como la densidad de la finca), que el cambio de uso no sobrepase la cantidad de vivienda prevista para la zona o barrio (el porcentaje de vivienda por hectárea), o que cumpla las normativas para viviendas y habitabilidad y los estatutos propios de la finca. Además, para formalizarlo es necesario pedir una licencia de obras mayores, realizar nuevas escrituras con un notario para inscribir la nueva vivienda en el Registro de la Propiedad, tramitar la cédula de habitabilidad de primera ocupación (hablábamos de ella en un post anterior) y un comunicado de variación de valor catastral.

Como veis, para realizar un cambio de uso son precisos diversos trámites legales muy específicos para los que se requiere la ayuda de un profesional. Además es muy importante confirmar antes de hacer cualquier gestión de compra de local que todas estas gestiones se podrán llevar a cabo. En cambio, si el local cumple con los requisitos, puede ser una gran alternativa a la vivienda tradicional, con más posibilidades constructivas y de diseño además de más económica. Os animáis?

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